Quédate quieto. Un anillo que se cae en la arena no se va lejos: casi siempre está a un par de pasos, muchas veces justo debajo de tus pies.
En Mallorca juegas con ventaja. El Mediterráneo apenas tiene marea, así que el sitio que marques hoy sigue siendo el mismo mañana. Lo que mueve un anillo aquí es la gente y las máquinas que limpian las playas grandes en temporada.
Playa de Palma. Kilómetros de arena desde Can Pastilla hasta S'Arenal, con los chiringuitos numerados como balnearios. Ese número es lo más útil que puedes traer: “entre el Balneario 5 y el 6, a diez metros del agua” ya es una zona de búsqueda; “la Playa de Palma” no lo es.
Como las otras playas grandes, en temporada se limpia con máquina, y un anillo que está cerca de la superficie puede acabar movido o dentro de la arena que se llevan. Si se te cayó por la tarde, publícalo esa misma tarde.
Santa Ponsa. Una bahía resguardada en Calvià, con poca profundidad hasta muy dentro. Si se te salió nadando, se te salió donde todavía hacías pie, y el círculo es más pequeño de lo que parece. Lo mismo vale para Palmanova, Magaluf y Peguera, en la misma costa.
Cala Millor. La bahía larga de la costa este, con el paseo detrás. Es de dos municipios, Son Servera y Sant Llorenç des Cardassar, y eso importa: cada uno pone sus normas de playa y lo que se entrega va a su ayuntamiento. Di en qué punta de la bahía estabas.
Quien encuentra un anillo en España tiene que devolvérselo a su dueño o entregarlo en el ayuntamiento; lo dice el artículo 615 del Código Civil. En Palma eso es la Oficina d'Objectes Perduts, que lleva la Policía Local; en el resto de la isla, el ayuntamiento del municipio de la playa.
Y allí llegan joyas. En 2023 la oficina de Palma guardó 521 objetos encontrados en el municipio, 13 de ellos joyas y 4 relojes, según la lista que el Ayuntamiento publicó en el BOIB en abril de 2024. Se recoge demostrando que es tuyo, en la calle Jaume Lluís Garau 2, de lunes a viernes de 9 a 14 h (horario de esa publicación). Pregunta pronto y vuelve a preguntar al cabo de una semana.
La norma se cumple. En marzo de 2025 un juzgado de Palma condenó a un detectorista aficionado que había vendido joyas encontradas en las playas de la ciudad en vez de entregarlas, y tuvo que pagar unos 5.300 euros a la oficina de objetos perdidos.
En una playa normal, por lo general sí. La ley balear de patrimonio prohíbe el detector en el patrimonio de las islas, y una playa no es patrimonio solo por ser playa. Los tramos catalogados sí lo son, y cada municipio puede añadir sus propias normas. Lo demás está en nuestra guía sobre el detector de metales en España. Quien vaya a buscar comprueba antes el tramo. Eso le toca a él, no a ti.
Mucha gente se da cuenta en el barco, en el aeropuerto o al deshacer la maleta. No hace falta que estés en la isla. Con la playa, el balneario o la punta de la bahía y el día ya se puede empezar. Si pudo caerse en el viaje de vuelta, el aeropuerto de Palma tiene su propia oficina de objetos perdidos.
Retrievly no busca. Pone en contacto a quien ha perdido algo con gente de la zona que tiene un detector y está dispuesta a ir.
En la isla ya hay gente que busca anillos, alguno cobrando. Nosotros somos nuevos aquí: si cerca de tu playa todavía no hay nadie apuntado, salimos a buscarlo y le mandamos tu solicitud.
En público solo se ve un círculo aproximado. El punto exacto lo recibe la persona que tú elijas, nadie más.
Publicar es gratis y por Retrievly no pasa dinero. Si quieres dar las gracias, lo hablas directamente con quien vaya.
Publica pronto y dibuja el círculo pequeño: es lo que más cuenta. Retrievly no verifica a nadie, así que quedad de día y en un sitio con gente.
Publicar una solicitudNo necesitas cuenta, ni para mirar ni para publicar. El correo te lo pedimos al final.
Kenny hizo Retrievly. Lleva años buceando con tubo en el Danubio y siempre saca cosas que son de otra gente: carteras con el carné dentro, móviles, llaves. De ahí salió Retrievly.
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