Un anillo que se sale en la arena o en la hierba casi nunca viaja. Se queda en un círculo pequeño, y ese círculo lo sabes tú mejor que nadie.
El problema no es encontrarlo. El problema es que hace falta una máquina que tú no tienes y alguien que sepa usarla.
No es mala voluntad. La oficina de objetos perdidos guarda lo que alguien entrega; de allí no sale nadie a buscar nada a la arena. El servicio de limpieza de playas tampoco: pasa la máquina y lo que aparece, aparece.
Así que la respuesta corta es que quien puede buscarlo es una persona con detector de metales que esté cerca y tenga ganas de ir.
Para ti, que has perdido algo tuyo, sí: nadie necesita permiso para recuperar su propio anillo. La pregunta va por quien lleva la máquina, y ahí no hay una única respuesta para toda España.
La ley estatal, la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español, dice en su artículo 42 que toda excavación o prospección arqueológica necesita autorización expresa de la Administración competente. Buscar una alianza que se cayó anteayer no es una prospección arqueológica. Pero la competencia es de cada comunidad autónoma, y varias exigen autorización para usar el detector, sin más.
Lo contamos entero, con las fuentes, en ¿Es legal usar un detector de metales en España?. Lo que te interesa a ti en una línea: el responsable es quien busca, y tiene que saber en qué playa está.
No funciona el «quien lo encuentra se lo queda». El Código Civil dice en el artículo 615 que quien encuentra una cosa mueble que no es suya tiene que devolverla a su anterior poseedor, y si no sabe quién es, entregarla en el ayuntamiento. Si el dueño aparece a tiempo, el artículo 616 le reconoce al que la encontró un premio de la décima parte del valor.
Dicho de otro modo: si alguien se llevó tu anillo de la arena y lo entregó, está en el ayuntamiento. Merece la pena preguntar antes de darlo por perdido.
Retrievly no busca. Lo que hacemos es ponerte en contacto con la gente que sí busca.
Somos nuevos en España y lo decimos claro: puede que cerca de ti todavía no haya nadie apuntado. Cuando pasa eso, vamos nosotros a buscarlo. Publica la solicitud y preguntamos en los foros y los grupos de la zona.
Quien busca ve un círculo de unos cinco kilómetros, nunca el punto exacto. Ese lo recibe solo la persona que tú elijas.
Por Retrievly no pasa dinero. Si quieres darle las gracias a quien vaya, eso lo arregláis vosotros dos directamente.
Dos cosas deciden casi todo: lo rápido que publicas la solicitud y lo pequeño que puedes hacer el círculo. El mismo día y con un punto donde alguien pueda plantarse no se parece en nada a media playa quince días después. Y no comprobamos a nadie que se ofrezca: mira el perfil y quedad de día y en un sitio con gente.
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Kenny hizo Retrievly. Lleva años buceando con tubo en el Danubio y siempre saca cosas que son de otra gente: carteras con el carné dentro, móviles, llaves. De ahí salió Retrievly.
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